Cacao: ¿cómo preparaban los mayas el chocolate?

El cacao fue la segunda planta más venerada para los mayas, sólo después del maíz, y prácticamente todo lo que se sabe de los usos y la elaboración de alimentos y bebidas a base de él procede de las inscripciones jeroglíficas en cerámicas que han llegado hasta nuestros días.

Las inscripciones no sólo indicaban que una taza o vasija se usaba para el cacao, también llevaban grabado el sabor: cacao amargo, dulce, afrutado, cacao mezclado con maíz y hasta cacao sazonado con chile.

¿Cómo se dice cacao en maya?

El jeroglífico que usaban los mayas para indicar que un recipiente era una vasija de cacao aparece en la última posición y está formado por tres signos silábicos que los arqueólogos han logrado identificar: ka-ka-wa.

jeroglífico maya del cacao
Inscripción en un vaso de cerámica del período clásico tardío.

¿Cómo preparaban los mayas el chocolate?

Los mayas usaban no sólo la semillas, sino también la pulpa para preparar comidas y bebidas.

Una de las formas en que preparaban el cacao era una bebida elaborada con agua a la que le daban mayor consistencia agregando maíz molido o masa de maíz, que incluso hoy en día se prepara en México y que se conoce como chocolate o atole de chocolate.

Para hacer la bebida se llevaba a cabo un largo proceso:

Fermentación: de 7 a 8 días, es fundamental para desarrollar el aroma del cacao

  • Secado: bajo el sol se dejan las semillas algunos días
  • Tostado: al fuego por unos minutos para retirar la cascara
  • Molido: sobre un metate se trituraban las semillas hasta formar una pasta de la que extraían la grasa mediante la cocción, mientras más se calienta, la grasa se separa y flota. Al retirarla y dejarla enfriar obtenían la manteca de cacao, a la que daban otros usos como tratar heridas o mezclada con axiote como maquillaje.

Actualmente la manteca de cacao se usa para fabricar el chocolate blanco, que es azúcar, leche y manteca de cacao.

La espuma de cacao tenía mucha aceptación entre los mayas, para conseguirla se batía el cacao líquido con una herramienta parecida a lo que es hoy el molinillo, se soplaba en vasijas a través de una aza hueca o se pasaba repetidamente de un recipiente a otro, estas técnicas quedaron también plasmadas en cerámicas pintadas.

shallow focus of chocolate drink
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De acuerdo con el Museo del Chocolate de Uxmal, Yucatán, la espuma de la bebida estaba directamente relacionada con la pureza de la persona que llevaba a cabo la tarea; si el chocolate no espumeaba, la persona era impura, y mientras más espuma producía, mayor era la pureza de su alma. La suerte de quienes no lograban hacer espumear la bebida, era el sacrificio.

recipiente maya con semillas de cacao
Recipiente de arcilla negra con semillas de cacao. Foto: Museo Juan Antonio Valdés, Guatemala.

La importancia del cacao entre los mayas

El origen del cacao sigue sin estar claro del todo, sin embargo, la teoría más aceptada es que surgió en la cuenca del Orinoco entre Venezuela y Brasil, desde donde avanzó por el continente americano junto con las migraciones de indígenas a lo largo de miles de años.

Así sería la forma en la que habría librado los grandes obstáculos de la época para llegar al México prehispánico hasta cobrar gran relevancia entre los mayas, tanta, que en las cerámicas no sólo se representaba a la planta y el fruto del cacao sino también a los monos, quienes jugaban un papel fundamental en su fertilización.

El cacao era tan apreciado entre los mayas que han llegado a perpetuarse en monumentos de piedra los banquetes en los que se ofrecía. Probablemente las grandes copas cilíndricas y lujosamente pintadas pasaban de boca en boca rebosantes de cacao espumoso en las recepciones oficiales y en las celebraciones rituales. Recipientes de cacao han sido hallados en tumbas de personajes de alto rango en la zona maya.

jarra maya de cacao
Jarra de cacao estucada descubierta en Río Azul, Guatemala en la tumba 19 de un príncipe maya. Foto: Museo Nacional de Arqueología y Etnología.

También las semillas secas tenían gran valor, los comerciantes las transportaban al centro de México, donde la bebida, que hoy se conoce como chocolate, era igualmente apreciada. En esas zonas el clima no es propicio para el cultivo de la planta.

Por otra parte, en el llamado período posclásico, es decir del 909 al 1500 d.C., las semillas se utilizaron como moneda de cambio en los trueques, con ellas se podía pagar productos y servicios.

Los europeos descubren el cacao

Los europeos descubrieron el cacao en 1502, cuando, durante su cuarto viaje por el golfo de Honduras, Cristóbal Colón se encontró una enorme canoa mercante maya que, de acuerdo con un informe de Fernando Colón, hijo del genovés que cometió genocidio en su empresa descubridora de América, medía más de 40 metros de longitud.

Además de piedras de moler, objetos de cobre, tejidos y vasijas, la canoa llevaba raíces, granos y una especie de vino elaborado con maíz. A los europeos les pareció que para los mayas eran muy apreciados unos frutos, pues todos se agachaban a recoger los que había en el suelo, «como si se tratara de sus propios ojos». Las «extrañas almendras» eran semillas de cacao.

Cacao, la bebida de los dioses

En 1753, el botánico Carlos de Linneo designó el árbol con el nombre científico de theobroma cacao, cuya primera parte viene del griego y significa: «alimento de los dioses».

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