“Kab (abejas): del ancestral conocimiento maya a la conquista del mundo”

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Aline Torres | Balam Maya

Los antiguos mayas iniciaron una tradición cultural sobre el cultivo de abejas y el aprovechamiento de la miel con distintos fines. El conocimiento ancestral llega hasta nuestros días en la actividad diaria de meliponicultores y apicultores del sureste de México. Se une con el imperativo ecológico de preservar estos insectos y su vital función polinizadora; también se vincula estrechamente con la economía global, al ser la miel un producto de alta penetración en diferentes países.

Con la finalidad de retratar estos ángulos, surgió «Kab (abejas): del conocimiento ancestral maya a la conquista del mundo», video-reportaje difundido durante el Mérida Fest 2022 y que a continuación presentaremos.

Adicionalmente, Balam Maya ha publicado una serie de reportajes que profundizan en cada uno de los temas tocados en este video-reportaje:

“Kab (abejas): del ancestral conocimiento maya a la conquista del mundo”

«Hijos, id a traerme aquí la tapa de la entrada del cielo y su escalera, de nueve escalones, todos de miel».

Chilam Balam

Las abejas dentro de la cosmovisión maya

La historia de las abejas en la región maya es tan antigua que se remonta a tiempos anteriores a la existencia humana. Sin embargo, cuando en la zona coincidieron abejas y mayas, estos le dieron un carácter sagrado y simbólicamente relacionado al poder.

«La miel la traen las abejas de una especie de canoa que tiene Chac (dios maya del agua) en el cielo, las abejas suben por un hoyo sagrado, el eje del mundo, suben, toman una gota de la canoa, la bajan y la guardan en sus anforitas.»

Doctora Laura Elena Sotelo, investigadora del Centro de Estudios Mayas de la UNAM.

Las abejas no sólo eran importantes para los mayas por su significado, también lo eran por la producción de miel para uso ritual y medicinal. Por ello, desarrollaron técnicas específicas para el cultivo de la miel.

De entre las abejas nativas de la región, fueron las melipona beecheii las cultivadas por los mayas prehispánicos, la xunan kab o comúnmente conocidas como abejas maya o sin aguijón, pues en aquella época las abejas con aguijón, como las Apis mellifera no existían en el continente americano.

Kab es una palabra maya que se refiere a la miel, colmena, abeja, tierra, pueblo o mundo, explica la doctora Laura Elena Sotelo, quien ha dedicado años de investigación a la relación de los mayas con las abejas melipona beecheii.

Gracias a hallazgos arqueológicos y prácticas que aún mantienen vivas algunos meliponicultores del sureste de México, se ha podido determinar cómo los antiguos mayas cultivaban a las abejas meliponas.

¿Cómo cultivaban la miel los mayas antiguos?


Los antiguos mayas tomaban un tronco y lo ahuecaban. Quedaba obturado por los dos lados, es decir con dos hoyos que después eran sellados con unos círculos de madera, explica la doctora Laura Elena Sotelo, investigadora del Centro de Estudios Mayas de la UNAM.
Al centro se le hacía un pequeño orificio, es por donde entran y salen las abejas. Estos colmenares se conocen entre los mayas como hobones y se colocaban en una estantería inclinada de madera en una casa llamada casa de las abejas en los solares mayas.
hobones o colmenas de los mayas

En Calica, una zona arqueológica que se encuentra dentro de propiedad privada en Quintana Roo,  se hallaron 180 tapas de hobón que regionalmente se llaman panuchos. Estaban sobre una barda rustica de piedra inclinada que se identificó como un gran colmenar. Estaban en pares, por lo que se deduce que había 90 colmenares.

El uso de hobones se mantiene hoy en día entre los meliponicultores, incluso la cosmovisión que tenían los mayas prehispánicos logró trascender hasta los mayas contemporáneos que hasta hace algún tiempo seguían marcando una cruz en los hobones. Todavía es posible encontrar antiguos hobones que fueron marcados con la cruz por los bisabuelos o abuelos de los actuales productores.

«Una cruz porque es donde se cruzan los dos planos, el terrestre y el eje del mundo»

Doctora Laura Elena Sotelo, investigadora del Centro de Estudios Mayas de la UNAM.
hobon o colmena marcada con una cruz por los mayas
Foto: Aline Torres

La miel se cosecha con un pequeño palito, un punzón de hueso de venado, se van picando las calabacitas de miel, se inclina el hobón, la miel escurre y la recolectaban en jícaras, explica la especialista de la UNAM.

Las abejas en el códice Trocortesiano o Madrid

El conocimiento del cultivo de abejas generado por los mayas prehispánicos quedó plasmado en vasijas, esculturas y principalmente en el Códice Trocortesiano o Madrid.

El documento elaborado en papel amate fue escrito entre los siglos XIV y XVI y es uno de los cuatro códices prehispánicos que se conocen hoy en día.

De la página 103 a la 112 hace referencia a las abejas y muestra más de 42 retratos de ellas. También hay representaciones de las abejas con hobón, de las calabacitas de miel, las capas superpuestas de las celdas de cría y los filamentos de cera.

De acuerdo con los antiguos mayas, las abejas estaban conectadas con lo sagrado, con los dioses.

Actualmente, se sigue cultivan la miel de abeja melipona en el sureste de México, sin embargo, su producción es baja en comparación con la obtenida de la especie apis melifera, por el uso de la miel de melipona mayoritariamente se reserva para la medicina tradicional.

Indiscutiblemente la miel mejora muchos aspectos de la salud: sistema respiratorio, digestivo, para la piel, incluso cosméticamente se usa en el pelo, tiene propiedades antisépticas, antibacteriales, es buen cicatrizado. Estamos hablando de miel pura, miel cruda.

Benigno Ramírez, productor y fundador de Apiturismo Sinanché.

La apicultura: motor de desarrollo económico en el sureste de México

En México, la explotación de las abejas se da principalmente en el sureste del país, en entidades como Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Chiapas.

Actualmente hay alrededor de 43 mil apicultores en todo el país, registrados en 508 asociaciones ganaderas especializadas en apicultura.

Muchos de los apicultores recibieron su conocimiento sobre las abejas como una herencia cultural de sus padres, abuelos y en algunos casos de generación anteriores hasta llegar a los tatara-tatara abuelos.

«Mi abuelito desde sus antepasados trabajaban con las abejas, tatarabuelos, abuelos y es de ahí de donde agarramos el aprendizaje».

Jesús Enrique Villarreal. Sejewane Company
¿Cuánta miel produce México?

México produce 57 mil 995 toneladas de miel en promedio por año, según los datos del Atlas Nacional de las Abejas y Derivados Apícolas de la Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural presentado en noviembre del 2021 y elaborado con cifras de 2014 a 2018.

Detrás de esas 57 mil 995 toneladas que tienen a México en el octavo lugar de producción de miel a nivel mundial, y como el tercer mayor exportador de miel, está el esfuerzo de apicultores como Walter y Jesús Enrique Villareal, Benigno Ramírez Espinosa y sus familias.

¿Cuánta miel exporta México?

En materia de exportaciones, de 2014 a 2018 se enviaron de México al extranjero alrededor de 34 mil toneladas anuales que generaron un ingreso promedio anual de 124 millones de dólares. Los destinos principales fueron Estados Unidos y Alemania.

«Es bien conocido que Yucatán es reconocido a nivel mundial por la miel de dzidzilché. Es el estado que más exporta miel a la Unión Europea, específicamente a Alemania y los alemanes prefieren esta miel. En primavera que florece este árbol, se busca mucho esta miel y por ella Yucatán le da a México uno de los reconocimientos de la miel más exquisita».

Benigno Ramírez, productor y fundador de Apiturismo Sinanché.

La miel de dzidzilché es producida por abejas apis que recogen el polen del árbol del mismo nombre. Así, el abanico de variedades de miel es tan extenso como las flores que pueden ser polinizadas por las abejas. El color y sabor de la miel depende de las flores de las que toman su néctar.

«Enero es el mes en que se inicia la temporada de cosecha de miel, principalmente la de tajonal que es una flor amarilla que crece a la orilla de las carreteras».

Walter Villarreal, apicultor de Sejewane Company.
¿Cómo se organizan las abejas?

La manera en que las abejas están organizadas dentro de sus colmenas las hace tan eficientes y productivas, se clasifican en tres tipos de acuerdo con el rol desempeñado, la abeja reina, las obreras y los zánganos.
Las obreras son las encargadas de colectar el polen, fabricar los paneles, producir la miel y cera, y mantener limpia la colmena. Las obreras que fungen como guardianas siempre están a la entrada de la colmena.
La función de los zánganos o machos es aparearse con la abeja reina y ayudar a calentar a las crías dentro de la colmena. 

«La abeja reina es la única que tiene el aparato reproductor desarrollado, las obreras lo tienen atrofiado. La manera en que una reina empieza la postura depende de las especies. En el caso de las abejas apis melífera, emerge a los 16 días desde que fue depositada como huevecillo, después se queda unos días en la colmena, cuando es sexualmente madura hace vuelos de orientación y después se va a un área de congregación de zánganos, donde hay machos de colmenas de muchos kilómetros a la redonda».

Dr. Chavier de Araujo, maestro del departamento de apicultura de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).

Algunos apicultores como los hermanos Villarreal hacen sus propias abejas reinas para aumentar el número de colmenas, lo que les permite cosechar más miel. Este proceso se conoce como traslarve.

Primero seleccionó la larva que voy a trasladar a unas copas celdas, las sacamos del tercero al quinto día para que salga una reina de buena calidad. Inicie con una mano de chango, se calienta la cera, sumerges la mano de chango, la sacó, la vuelvo a meter y así hasta que se forma la copa celda. Después conseguimos un molde de copas celdas que hace el proceso más fácil y permite preparar copas celdas para 36 abejas reina. Ya con la larva, las copas celdas se colocan en un bastidor

Jesús Enrique Villarreal, apicultor de Sejewane Company.
apicultores con una mano de chango para traslarve de abejas reina
Jesús Enrique Villarreal muestra la mano de chango. Foto: Aline Torres

La miel, tal como se consume, es el resultado de las transformaciones que sufre el néctar en las glándulas de las abejas. El mayor volumen de miel producido en el país proviene de las abejas apis melíferas.

El manejo de éstas debe realizarse con protección, pues dichas abejas sí tienen aguijón, incluso se encuentran africanizadas, es decir proceden del cruzamiento con la  subespecie natural africana, que se caracteriza por ser más agresiva.

Para mantener estable la producción de miel, los apicultores tienen que estar siempre preparados y anticiparse con los materiales necesarios: cajas, cuadros y cera.

La producción de miel depende de las condiciones climáticas. En temporada de escases de floración se requiere preparar unas tortitas que sustituyan al polen para alimentar a las abejas. De no hacerlo, la población de abejas baja y cuando llega la floración, la producción se ve disminuida.

¿Cómo se obtiene la miel?

Llegado el tiempo de cosecha, el equipo de apicultores echa humo para disminuir la agresividad de las abejas, abre los panales, los sacuden, limpian, meten los bastidores en un extractor y lo giran para obtener la miel.

Los productores también enfrentan el reto de lograr un pago justo por la miel, pues no faltan los coyotes que abusan ante la falta de compradores consientes del trabajo y valor de las abejas, de los meliponicultores y apicultores.

Es en este sentido que tanto apiculturismo Sinanché, como los hermanos Villarreal han desarrollado sus propias marcas: Beere y Honey Cah.

En el periodo de 2003 a 2016, Yucatán se mantuvo como el principal productor de miel en México. En 2017 fue rebasado por Jalisco, Chiapas y Veracruz. Sin embargo durante 2018 y 2019 recuperó la primera posición. Por su parte Campeche suele mantenerse como el segundo estado con mayor producción.

Sin abejas no hay vida

Las abejas con poco más de 20,000 especies en el mundo resaltan como importantes visitantes de la flora existente.

Hasta el momento nos hemos enfocado en las abejas apis melífera y melipona beecheii de las cuales la segunda es una de las cerca de 400 abeja nativas de américa.

Las abejas nativas se distribuyen desde México hasta Argentina, son conocidas como «abejas sin aguijón y son muy diversas, sus tamaños varían desde dos milímetros hasta un poco más de un centímetro.

Algunas especies en su apariencia no se asemejan a las abejas típicas. Hay algunas que se caracterizan por tener un aguijón atrofiado y por lo tanto no pican. Sin embargo, poseen otros mecanismos de defensa como mordiscos o expulsión de sustancias cáusticas.

En general las abejas son fundamentales para el equilibrio del medioambiente ya que al obtener el alimento de las flores fomentan en las plantas la capacidad de fecundarse. Lo anterior se conoce como polinización cruzada, con ésta, las plantas generan el oxígeno suficiente para la vida y además, aumentan el rendimiento en los cultivos, lo que favorece un incremento en alimentos de origen vegetal, materia prima textil, e insumos agropecuarios.

«Hay flores que necesitan que las abejas vibren a la flor para que el polen salga disponible».

Dr. Chavier de Araujo, maestro del departamento de apicultura de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).

No todas las especies de abejas producen miel, tal es el caso de la euglosa. Otras, como la nannotrigona perilampoides sí producen sin alcanzar los niveles de las meliponas o las apis, pero cumplen una función muy importante como polinizadoras.

«La euglosa son principales polinizadoras de orquídeas, las nannotrigonas perilampoides las estudiamos para polinizar jitomates y chiles en invernadero».

Dr. Chavier de Araujo, maestro del departamento de apicultura de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).

Las abejas se ven amenazadas por la deforestación de bosques. Si estos insectos son destruidos, los bosques y selvas modificarán gradualmente su estructura, ya que las plantas que dependen de la polinización de estos insectos disminuirán la capacidad de producir frutos y semillas y en un tiempo relativamente corto desaparecerían muchas especies vegetales.

Los apicultores son personas que entienden la importancia ecológica de las abejas y hacen énfasis de la importancia de cuidar su hábitat para cuidarlas a ellas, pues cada abeja tiene un promedio de vida de apenas 40 días.

«Albert Einstein decía que si las abejas desaparecen, el ser humano es el que continúa en su desaparición o detrás de ella seguimos los seres humanos».

Benigno Ramírez, apicultor y fundador de Sinanché apiturismo.

Benigno opera un centro ecoturístico, donde no sólo vende la miel que él y su familia producen. También concientizan a los visitantes de la importancia ecológica de las abejas.

«La gente me pregunta ¿cómo pueden cuidar a las abejas? respetando su ecosistema, la naturaleza, si le seguimos deforestando, construyendo inmobiliarias, casas. Si ustedes vieron, todo el camino para llegar a Sinanché hay muchos lugares deforestados para residenciales. Los apiarios de mi abuelo constaban de más de 100 colmenas, hoy en día en un apiario no puedes sostener 100 colmenas, apenas se pueden tener 30 o 40, es un indicador de la disminución de la comida para las abejas en el ecosistema».

Benigno Ramírez, apicultor y fundador de Sinanché apiturismo.

Cuidar de las abejas no es posible sin ampliar el conocimiento que se tiene de ellas, la UADY lleva a cabo programas de investigación con las abejas e imparte cursos de meliponicultura y apicultura. Por su parte, la doctora Laura Sotelo y la UNAM han desarrollado una aplicación que permite acercarnos al mundo de las abejas gracias a la realidad virtual y aumentada.

Ahora que has conocido más de cerca a las abejas y a las personas que todos los días trabajan con ellas, el llamado que te hacemos es a cuidarlas.

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