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Chocolate, el arte de Cony Pantoja vuelto dulces regalos

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Hace 7 años la abogacía de Colombia perdía a una mujer talentosa. El ganador en primera instancia: el chocolate, y por añadidura muchas personas, primero de la pequeña ciudad Pasto, después toda Colombia y ahora de muchos países de habla hispana, quienes la han conocido gracias a un curso virtual. Se trata de Cony Pantoja, creadora de la marca de chocolatería artesanal ChocoArt Pasto.

La historia de Cony inspira a emprender. La semilla del gusto por la elaboración de chocolates se la sembró en su infancia una maestra. A los 12 años ahorraba dinero de lo que sus papás le daban para la semana, compraba el chocolate y los moldes, hacía sus propias creaciones y les llevaba a sus compañeras en el colegio.

El detonante de su marca fue su deseo de tener una graduación distinta, al concluir sus estudios en Derecho no le iban bien los clásicos arreglos florales. Ella quería algo más creativo, fue cuando navegando por internet encontró unos birretes de chocolates, se decidió a hacerlos y fueron muy elogiados.

Como abogada trabajaba en una compañía grande de alcance nacional, pero sus días laborales le aburrían. Pese a tenerle cariño al derecho, tomó la decisión de dejarlo a un lado y lanzarse de lleno a emprender, a darle verdadero impulso a sus chocolates que ya llevaba a algunas ferias. En esos tiempos sus chocolates llevaban sólo mensajes personalizados, aún no tenían los versátiles dibujos que ahora se ven en sus creaciones.

Los miembros de su familia eran los que llevaban su producto a las ferias mientras ella cumplía con su horario fijo como abogada.

Ahora se mira hacia atrás, antes de su curso online, antes del local que cerró en pandemia, antes de su stand en un centro comercial, y se describe como «muy arriesgada y sin miedo a emprender», incluso «hacía en su cabeza cuentas alegres» para determinar cuántos chocolates debía vender para cubrir el alquiler del stand, pagarle a una persona más y pagarse a ella misma.

Así fue como una faceta de Cony Pantoja dio paso a una más en la que desarrolla su pasión. Tras su renuncia fue que volcó todo su tiempo a una actividad que la hace feliz y que le permite la autogestión de su tiempo, pasar más momentos con su familia, tener paz mental y el reconocimiento a nivel mundial de su talento.

Ahora Cony Pantoja lleva ya siete años en el emprendimiento. Su habilidad para hacer trufas, decorar galletas cubiertas de chocolate, preparar paletas, fresas cubiertas con chocolate y sus esmerados diseños son la base del éxito de ChocoArt Pasto.

En su etapa como emprendedora ha sorteado dos momentos difíciles. La pregunta ¿me habré equivocado? no le es ajena, sin embargo, ni la llegada de la pandemia la pudo detener.

Estaba segura de que a nadie le importaría comprar chocolates porque la cuestión era sobrevivir al coronavirus y a la crisis económica que desató, pero para su grata sorpresa, después del primer impacto de miedo colectivo, las personas se volcaron a comprar chocolates, el aislamiento hizo de los chocolates personalizados de Cony el regalo perfecto para decir un «te quiero, te amo, te abrazo a pesar de la distancia».

«Lo más gratificante es que la otra persona sienta el amor que le das a alguien en un regalo personalizado, la persona conoce tus gustos, qué color te gusta, que no te gusta. Porque es una persona que piensa en ti, y me da la idea y yo lo transformó en chocolate, me mandan fotos, y me dicen mira gracias, esos mensajes para mi son todo, señala Cony en entrevista para Balam Mayas.

Cony Pantoja, abriéndose puertas a nivel mundial

Hasta de los momentos malos se puede sacar provecho, Cony lo hizo con un curso virtual de chocolatería. Previo a la pandemia hacía capacitaciones presenciales, llevaba los insumos y mostraba a sus alumnos todo lo que sabe, desde derretir correctamente el chocolate hasta armar bellos arreglos en los que combina flores con fresas cubiertas de chocolate y bellamente decoradas. ¿Qué chica le diría que no a un pretendiente que llegara con tan suculento obsequio?

Con la llegada de las cuarentenas por COVID-19, aprovechó para concretar una idea que ya venía considerando, tener un curso virtual. Pudo coordinar sus tiempos con los de un socio para dar forma al programa formativo online que ya reúne a 3 mil personas de diferentes países de habla hispana.

El compromiso de Cony Pantoja con las personas que confían en ella como maestra es alto. Mantiene un grupo en facebook en el que retroalimenta a sus alumnos, quienes también comparten sus avances y se cuentan unos a otros sus experiencias.

Entre sus alumnos hay personas que lo toman por hobby, para hacer chocolates para su familia o amigos y quienes lo necesitan para seguir los pasos de la creadora de ChocoArt Pasto y emprender con una marca propia.

El chocolate es un negocio muy rentable

En México y Colombia el chocolate siempre ha sido de muy buena calidad, gracias a la globalización ya se puede acceder a chocolate bueno desde cualquier parte del mundo, afirma Cony, quien también comparte que es una materia prima que rinde mucho.

«Con un kilo hace muchas fresas, chocolates y como es un arte hecho a mano, el valor del producto es un poco más alto, es algo que deja muy buena rentabilidad», indica Cony.

El consejo de Cony Pantoja, mujer que inspira

El camino del emprendimiento no es sencillo, Cony reconoce que a veces puede ser pesado trasnochar, madrugar mucho, pero eso vale toda la vida. Su mensaje para quienes están en el emprendimiento o buscan iniciar un negocio es «no tengan miedo es de lanzarse, esto es de tiempo, paciencia, estudiar, prepararse, todos tenemos un talento especial, algo para lo que somos buenos, y si de eso podemos sacar un negocio, bueno, sacarlo y no pensarlo dos veces.

La maestra en chocolatería reflexiona sobre los canones sociales establecidos y la importancia de «romper un poco los esquemas para los que nos criaron y tratemos de ser más felices».

«A uno lo criaron con un chip, tienes que estudiar, madrugas desde chiquito, entras a la escuela, a la universidad para tener un trabajo estable, es la forma de pertenecer a la sociedad, pero no te dijeron que puedes hacer cosas que te hagan feliz, cosas en las que eres bueno y talentoso y a través de ellas puedes vivir».

El video de la entrevista completa

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