Cultura

oferta museística, reseñas de libros, arte popular, tradiciones, pintura y escritores destacados.

José Emilio Pacheco: observador consternado, pesimista y vitalista

El escritor mexicano José Emilio Pacheco murió el domingo 26 de enero, a los 74 años en el Hospital de Nutrición «Salvador Zubirán».

En sus últimos días estuvo acompañado de su esposa, la periodista Cristina Pacheco, quien narró cómo fueron sus últimos momentos.

José Emilio Pacheco y cristina pacheco

José Emilio y Cristina Pacheco al develar una placa en honor al escritor en una Sala que llevará su nombre en «La Casa de Lago».

«Le prometí que saliendo del programa le marcaba. Hablé con él, le dije cómo estás. Me contestó: una tontería, me caí. Dónde te caíste. En mi cuarto, dijo. En dónde te pegaste. En el escritorio, me contestó», dijo Cristina Pacheco.

Al llegar a su casa, entre lo poco que hablaron, el poeta le comentó que había enviado su texto La travesía de Juan Gelman un poco tarde».

En el cuarto dónde José Emilio se cayó había libros tirados por lo que Cristina dedujo que había rodado.

El autor de Las batallas en el desierto también le dijo que estaba muy cansado.

«Le dije no te vayas, quédate conmigo. Me dijo tengo sueño. Se quedó dormido. Antes de que se durmiera le dije: por qué no vamos al hospital para que te revisen. Me dijo: por un estúpido golpe en la cabeza no voy a ir al hospital«, relató Cristina Pacheco.

El sábado por la mañana, Cristina le llevó a su esposo el café a la cama, como acostumbraba hacerlo. «Fui y le dije: no te puedes quedar dormido. Le acerqué el café a la cara. No me contestaba. No me gustó».

Pese a que el escritor «respiraba normal, tenía la palma de la mano muy morada y un poco grises las puntas de los dedos».

Cristina Pacheco llamó al médico, quien le indicó que era necesario trasladarlo a un hospital.

Creo que ya es el momento de la retirada”, dijo de modo premonitorio José Emilio Pacheco, momentos antes de comenzar su última lectura en público en el Museo Nacional de Antropología, apenas en septiembre pasado, cuando su voz regaló algunos poemas de Como la lluvia.

Datos biográficos

José Emilio Pacheco, Premio Cervantes  2009,  escritor prolífico oriundo de la ciudad de México y nacido el 30 de junio de 1939. Desde los años 50 ya figuraba en antologías al lado de los grandes poetas de Latinoamérica.  Ganador del premio «Víctor Sandoval» 2013, que confiere el Encuentro de Poetas del Mundo Latino.

José emilio Pacheco

José Emilio Pacheco. Foto: Urbanres

En 1956 inició su carrera como escritor, en la revista Medio Siglo. Sus primeros acercamientos con la literatura los tuvo a los seis años, cuando escribió fábulas fantásticas y de piratas. Su obra abarca la narrativa, poesía, traducción, ensayos y guiones de cine.

Tiene una tendencia incorregible de revisar una y otra vez lo que ha escrito, de modo que cada vez que somete su obra a este proceso, los editores se encuentran con un libro completamente nuevo.

Al respecto Margo Glantz, durante la entrega de la medalla de oro del Palacio de Bellas Artes y celebración del 70 aniversario del poeta, ironizó “hago votos por que se haga una edición de la columna Simpatías y diferencias de Pacheco, publicada en la Revista de la Universidad, pero que José Emilio no les vuelva a meter mano y que se la entreguen dentro de cinco años en que gloriosamente cumplirá sus 75”.

Autoretrato

José Emilio Pacheco se definía a sí mismo como “un observado consternado que opta por la cobardía ante los acontecimientos en su país y su mundo”, por ello es que escribía poesía, pues ésta es “una forma de resistencia contra la barbarie”.

Este fenómeno  se sucede a diario en México, es la perfecta desconocida como consigna el titulo A la extranjera de su poemario La edad de las Tinieblas: “Nací en un lugar que se llamaba como éste y ocupaba su espacio. Ahora también en mi suelo natal soy extranjero en tierra extraña. Ya no conozco a nadie ni reconozco a nada”.

“Ahora la violencia y la crueldad extremas son mi pan cotidiano y vivo en medio de un conflicto bélico sin esperanza de victoria. A ello se suma la visión agravada del hambre y la miseria en México y en el mundo. A todo aquello en lo que no dejo de pensar, añado la angustia de quienes se quedan sin trabajo y de los jóvenes que no encuentran el sitio para el que fueron preparados».

A la par se consideraba un “pesimista al tiempo que vitalista. Escribo sobre lo que veo y lo que veo no es para sentirse optimista. Ahora hay un nuevo matiz que no existía antes, una crueldad nueva. Ahora aparecen los niños quemados vivos o hombres decapitados a los que les sacan los ojos, es monstruoso. Es de una impotencia terrible, yo creo que no soy pesimista, que con los seres humanos me quedé corto”, afirmó cuando recibió el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2009.

Narrativa

Su narrativa se inició con La sangre de Medusa escrita cuando tenía 20 años, le siguió El viento distante con el cual dio continuidad a la tradición, iniciada por Nellie Campobello, Rosario Castellanos y Elena Garro, en la que los cuentos eran protagonizados por niños.

En 1972 publicó El principio del placer, una recopilación de seis cuentos y una novela corta. Las dos novelas que ha escrito son Morirás lejos de 1967 y Las batallas en el desierto de 1981 con temas y estructuras completamente diferentes.

La primera, dijo Margo Glantz, “es quizá la única novela en México que haya abordado de manera eficaz y elegante el tema del nazismo y los campos de exterminio”. Atrapa al lector mediante el empleo de de los géneros narrativo, poético, dramático, cinematográfico, crónico-histórico, pictórico, de ensayo-filosófico y testimonial”.

Paradójicamente las transgresiones sintácticas (falta, en ciertos apartados, de los signos de puntuación) contribuyen a acrecentar el interés en la lectura de Morirás Lejos. Se trata de una obra en extremo rica gracias a las referencias inter e intratextuales.

Extratextualmente el libro establece una correlación con textos a los que hace referencia directa o indirectamente: La guerra de los judíos, El libro de los muertos, Poema de los Nibelungos y La Biblia. Intertextualmente la historia narrada se vincula con los elementos discursivos de la misma.

Las batallas en el desierto es la historia, como la contraportada lo dice, de cómo “Una ciudad y un niño crecen, se transforman y se deforman juntos, arrastrados sin posibilidad de resistencia inmediata por la fuerza de un proceso históricamente ciego y sin sentido: vidas individuales y existencia colectiva dominadas por la frustración y la impotencia”.

El trasfondo de este libro es un tema que a José Emilio le preocupaba desde joven: los cambios políticos ocurridos en México cuando inició el proceso de modernización que desembocaría en lo que ahora llamamos globalización, y la corrupción que caracterizó al gobierno de Miguel Alemán.

Poesía y traducción

 Su actividad poética estuvo marcada por la concepción de la reescritura de lo ya escrito que incluye una de sus pasiones: interpretar. Con esta faceta abarcó un amplio repertorio de grandes poetas de varias nacionalidades y lenguas.

Pacheco seguía a Roland Barthes quien señaló que “escribir consiste en alcanzar a través de una previa impersonalidad ese punto en el cual el lenguaje actúa”. De este modo asume una herencia surrealista en la cual la noción de escritura se percibe como un acto colectivo que contribuye a socavar el principio de autoridad, desmitifica al “genio-creador” y rompe con el “espectador/lector pasivo” para permitirle participar del texto.

Entre sus “Aproximaciones” —nombre que el escritor da a toda traducción poética—destacan Cómo es de Samuel Beckett, De profundis de Oscar Wilde, Un tranvía llamado deseo de Tennesse Williams, Cuatro cuartetos de T.S. Eliot, Vidas imaginarias de Marcel Schwob y el clásico romance Cantar de los cantares.

La anécdota

 La entrega del Premio Cervantes 2009 ganado por Pacheco  estuvo precedida por una anécdota que el escritor aprovechó para reflexionar sobre la importancia de la humildad.

José Emilio Pacheco al recibir el Premio Cervantes 2009

José Emilio Pacheco al recibir el Premio Cervantes 2009

Pacheco caminaba  en el Paraninfo de la Universidad Alcalá de Henares acompañado del director general del Libro, Archivo y Bibliotecas del ministro español de cultura cuando el pantalón del traje “de pingüino”, como el mexicano lo llamó, se le cayó casi a la altura de las rodillas.  

Tras ajustarse los pantalones se acercó a los reporteros y fotógrafos para explicarles que “nadie me explicó que tenía que ponerme tirantes al usar un traje de pingüino. Yo nunca había usado un traje de pingüino, afortunadamente me di cuenta a tiempo, pero eso me parece bien, porque es un recordatorio de que todos somos frágiles y todos podemos pasar al mayor de los ridículos”, dijo.

“Imagínense, yo me gano el Premio Cervantes, y me pasa esto, quedas por los suelos, pero siempre las lecciones de humildad, la mortificación de la soberbia es buena para uno, para que uno no­­­ se crea nada”, sentenció.

El siguiente vídeo retoma la divertida y aleccionadora anécdota

SMOTRI.SNGPOISK.RU

Trayectoría

 En 1957 compartió con su amigo Carlos Monsiváis la edición del suplemento Ramas Nuevas de la Revista Estaciones del poeta Elìas Nandino.  Fue secretario de redacción dela Revista de la Universidad de México y director de la Biblioteca del Estudiante Universitario, de la UNAM.

Fungió como jefe de redacción de La cultura en México, suplemento de la revista Siempre!  y de Diálogos, y como director de México en la Cultura, suplemento del periódico Novedades. Pacheco también es autor de la columna Inventario publicada en la revista Proceso.

José Emilio también fue Investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia, catedrático dela UNAMy profesor visitante en las universidades de Essex, Columbia Británica, Illinois, Toronto, Ohio State, Nueva York, Berkeley y Texas.

Reconocimientos

Pacheco ha sido galardonado en múltiples ocasiones. En 1980 le otorgaron el Premio Nacional de Periodismo Literario, en 1992 recibió el Premio Nacional de Lingüística y Literatura, el 2001 le dejó el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso, el Premio Internacional Octavio Paz de Poesía lo obtuvo en 2003.

Dos años después se hizo acreedor al Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca. En el 2009 fue condecorado con la medalla de oro del Palacio de Bellas Artes, el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Premio Cervantes.

Un hombre del INAH

Teresa Franco, directora general del INAH, expresó que la visión de Pacheco influyó de manera determinante en el curso de las investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

José Emilio es un hombre del INAH. Su Inventario será recordado siempre como una de las columnas que dan lustre a lo que podemos llamar más que el periodismo cultural, la

reflexión donde nos hacía vivir tanto los momentos que él entendía, particularmente significativos de la cultura o al referirse a gente tan extraordinaria como Juan Gelman”, agregó la directora.

Pacheco fue miembro fundador del Seminario de Investigación de la Cultura Nacional, creado en los años 70 del siglo pasado en la Dirección de Estudios Históricos del INAH, por iniciativa del historiador Enrique Florescano, quien invitó a José Emilio, Carlos Monsiváis, José Joaquín Blanco, Nicole Girón, Carlos Pereira y Joseph Sommers a efectuar trabajos de índole histórica.

Categorías: Cultura | Etiquetas: , , , , , | Deja un comentario

De Puebla y Tlaxcala para el mundo: La talavera ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Los Procesos artesanales para la elaboración de talavera de Puebla y Tlaxcala fueron inscritos en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). De esta manera, México logra su décima manifestación en recibir este distintivo.

¿Qué significa que la Talavera sea Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad?

La distinción de la UNESCO se otorga al considerar que en la elaboración de la talavera se incluyen conocimientos transmitidos de generación en generación, que han tenido constancia en una comunidad específica, que los identifica como parte de su patrimonio e identidad.

talavera
Photo by Quang Nguyen Vinh on Pexels.com

En esta ocasión, la talavera de Puebla y Tlaxcala, logró la denominación bajo el modo «binacional», pues el reconocimiento de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad lo recibe de la mano de la cerámica de Talavera de la Reina y el Puente del Arzobispo de España.

A pesar de los años en el tiempo y el desarrollo diferenciado que la producción de esta cerámica ha tenido, en uno y otro país, incluso con el empleo actual de la electricidad en tornos, el proceso artesanal de producción, técnicas de elaboración, esmaltado y decorado, sigue siendo el mismo que en el siglo XVI.

¿Qué es la talavera?

La talavera es un trabajo de cerámica con esmalte metálico proveniente de los estados de Puebla y Tlaxcala. La calidad de sus arcillas y la tradición de su manufactura se remontan al siglo XVI.

Los colores empleados en su decoración son el azul, amarillo, negro, verde, naranja y malva. Cada pieza es hecha a mano en torno, y el vidriado contiene estaño y plomo, como son elaboradas desde la época virreinal.

talavera-puebla
Foto: Secretaría de Economía

La talavera es resultado de la convergencia de diversos saberes que están vivos, porque se han ido adaptando a las necesidades contemporáneas; ahí radica su importancia, en la manera cómo esos conocimientos encuentran nuevas maneras de utilización y adaptación a los nuevos tiempos.

Se emplea principalmente para utensilios de uso común como platos, jarrones, tibores, floreros, lavamanos, artículos religiosos y figuras decorativas. Incluso una cantidad importante se ha destinado a la decoración de edificios en la Ciudad de México como la Casa de los Azulejos, palacio del siglo XVIII edificado por el conde del Valle de Orizaba.

talavera-tlaxcala
Foto: Secretaría de Cultura

¿Cuál es el origen de la talavera?

En México, la talavera se vincula con los artesanos y talleres productores de talavera, cuya tradición cerámica data de la época prehispánica, cuando hubo un importante desarrollo previo de amplia variedad de técnicas para la producción, decorado y terminado, las cuales se complementaron a partir del siglo XVI con tecnologías y materiales que introdujeron los españoles.

Durante el virreinato se hacía la loza blanca, al estilo español, que hasta finales del siglo XIX adoptaría popularmente el nombre de “talavera”, por provenir de la población de Talavera de la Reina.

talavera-mexico
Foto: Secretaría de Cultura

En España, las comunidades que la elaboran son Talavera de la Reina y El Puente del Arzobispo, localidades separadas por 34 kilómetros, donde la producción de cerámica evolucionó a la par, desde el siglo XVI, gracias a una constante vinculación de artesanos y talleres. La cerámica se elabora en talleres familiares, algunos con una tradición de varias generaciones.

Los orígenes de los procesos artesanales para la elaboración de este tipo de cerámica se remontan a una tradición islámica, introducida primeramente en Egipto y Persia, por los árabes, para llevarla posteriormente a Marruecos y, de ahí, los musulmanes a España, donde desarrollaron una tradición alfarera novedosa.

Durante el siglo XVI se incorporaron tradiciones europeas procedentes de Italia, Holanda y Portugal. Por eso, la talavera es el resultado de la unión de una amplia diversidad de saberes, conocimientos y técnicas tradicionales artesanales.

¿Cuál es el proceso de elaboración de la talavera?

El conocimiento y las habilidades relacionadas a la práctica cultural de la elaboración de talavera incluyen la preparación de la arcilla, la elaboración de la loza, la decoración, la preparación de pigmentos de manera natural y el manejo del horno, lo que requiere de una gran experiencia.

talavera-artesania
Foto: Secretaría de Cultura

Las técnicas de extracción de materias primas, procesamiento de materiales, decoración y cocción están a cargo de artesanos y ceramistas de la región. Estos han desarrollado habilidades a lo largo del tiempo y las han transmitido de generación en generación a través de la tradición oral y de los talleres artesanales. Algunos artesanos llevan a cabo todo el proceso, mientras que otros se especializan en etapas específicas.

  • Preparar la arcilla o barro: Se hace una combinación de arcilla negra y blanca. 
  • Moldeado: En este proceso los alfareros dan forma a las piezas y cuidan del proceso de secado para que sea parejo y se logre la misma firmeza en todas las piezas.  
  • Horneado: Después de secar las piezas, se hornean a una temperatura de mil a dos mil grados centígrados por 10 horas. A este primer horneado se le llama “Jahuete”. 
  • Esmaltado: Las piezas se dejan secar de 24 a 48 horas; cuando comienzan a tomar un color blanco se firma a mano con pincel pelo de mula. 
  • Estarcido: Es una técnica que consiste en estampar con carbón esténcil de decorado que está hecho a mano en papel albanene. 
  • Decoración: Tiene dos vertientes principales, el plumeado en el cual se utiliza únicamente el color azul cobalto y no existe un patrón a seguir y el decorado en color que utiliza patrones preestablecidos. 

Gracias al proceso de elaboración el color de una pieza está garantizado por 450 años. Cada taller tiene su propia identidad y se plasma en el detalle de las formas, decoración, coloridos y variantes de las piezas, por lo que la elaboración de este tipo de cerámica sigue siendo un símbolo de identidad en ambos países.

La talavera tiene denominación de origen

La talavera cuenta con denominación de origen que ampara la cerámica artesanal que se fabrica por tradición en la región que comprende el Municipio de San Pablo del Monte, al Sur del Estado de Tlaxcala, los distritos Judiciales de Atlixco, Puebla, Cholula y Tecali de Herrera, del Estado de Puebla.

El 17 de marzo de 1995 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la resolución mediante la cual se otorgó protección a la Denominación de Origen “Talavera de Puebla”. Posteriormente, el 11 de septiembre de 1997 se publicó la Modificación a la mencionada Declaración General de Protección, para quedar simplemente como “Talavera”.

Categorías: Cultura | Etiquetas: , , | Deja un comentario

El códice Tonalámatl de Aubin, la causa de una batalla diplomática entre México y Francia

El códice Tonalámatl de Aubin, es el libro de la cuenta de los días y los destinos, y la causa de una batalla diplomática entre México y Francia que aún se mantiene en medio de negociaciones.

El códice, en el que se reproduce el tonalpohualli o ciclo calendárico de 260 días, estaba en la Biblioteca Nacional de Francia. De ahí lo robó un abogado mexicano llamado José Luis Castañeda, quien lo trajo a México.

códice indígena Tonalámatl de Aubin
Foto: INAH

El robo ocurrió en 1982 y mientras en Francia se consideró a José Luis Castañeda como un ladrón, en México recibió consideración de casi héroe.

¿Qué es el códice Tonalámatl de Aubin, causa de disputa entre México y Francia?

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el códice Tonalámatl de Aubin es el libro de la cuenta de los días y los destinos. En él se reproduce el tonalpohualli o ciclo calendárico de 260 días.

Se trata de un calendario ritual de carácter adivinatorio, uno de los pocos de 260 días que existen en el mundo.

códice prehispánico códice Tonalámatl de Aubin
Foto: INAH

El documento quizá fue elaborado en Tlaxcala durante la época prehispánica o poco después de la conquista, considera el INAH.

Aunque Baltazar Brito Guadarrama, director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia de México, se inclina por considerar que se elaboró previo a la llegada de los españoles y a la caída de México-Tenochtitlán.

«Yo lo adscribo a la época prehispánica porque no hay ningún elemento de influencia europea». Baltazar Brito Guadarrama.

Un ejemplo de cómo la llegada de los españoles influyó en las narraciones prehispánicas durante la colonia es la leyenda de La Llorona, que pasó de un presagio de la caída de Tenochtitlán a la historia de una indígena que mató a sus hijos tras el desamor de un español, y ahora se conserva como tradición de día de muertos.

¿Cómo se utilizaba el códice en la época prehispánica?

Baltazar Brito Guadarrama señaló, durante la presentación de un facsímil del códice, que el documento se consultaba con ayuda de los tonalpouhque o contadores de destino, una especie de sacerdotes especializados en leerlo.

Fray Bernardino de Sahagún, cronista de los usos y costumbres de los indígenas prehispánicos, contaba que quienes nacían en el día 2 conejo tenían como destino ser borrachos, por lo que ese destino en particular es nefasto.

Así que los padres del niño que tuviera la mala suerte de nacer en ese día, iban con el tonalpouhque para que les ayudara a saber qué día, en una especie de bautizo, se podría «equilibrar» ese destino.

códice Tonalámatl de Aubin
Foto INAH

Los tonalpouhque conocían los rituales y las oraciones necesarias para balancear los destinos y asegurar la continuidad del mundo.

El códice del México Prehispánico a Francia y de regreso

Perteneció a la colección de Lorenzo Boturini, de la que pasó a la Secretaría del Virreinato y a la Real y Pontificia Universidad de México.

Después el códice Tonalámatl de Aubin estuvo en posesión de León y Gama y del viajero inglés Max Waldeck, quien en 1841 lo vendió al coleccionista francés Joseph Marius Alexis Aubin, de quien tomó su nombre.

De acuerdo con el escritor Fernando del Paso, quien en su calidad de consejero cultural de la Embajada de México en Francia fue responsable de elaborar un informe sobre el robo del códice, éste fue llevado por Aubin de forma ilegalmente a Francia en 1840.

El coleccionista francés se arruinó tras invertir en el primer proyecto del Canal de Panamá, por lo que puso en venta el documento, el gobierno de México intentó comprarle, finalmente se decidió a vender a Eugene Goupil

Tras la muerte de Goupil, su viuda donó el códice a la Biblioteca Nacional de Francia, de donde fue robado, lo que desató una disputa diplomática entre México y Francia.

¿Cómo es el códice Tonalámatl de Aubin?

El códice Tonalámatl se dobla en forma de biombo de 5 metros por 30 centímetros, se leía de derecha a izquierda y en sus láminas se pueden apreciar:

  • En un recuadro de mayor Tamayo al dios patrono de la trecena del calendario ritual náhuatl.
  • En recuadros pequeños tiene los días con sus numerales
  • Los nueve señores de la noche
  • Los 13 señores del día
  • Las 13 aves
elementos del códice Tonalámatl de Aubin
Foto: INAH

Con dichos elementos del códice, hecho de corteza de árbol y pintado sobre papel amate, los sacerdotes tenían la posibilidad de realizar diferentes rituales.

El documento se forma de 18 láminas, sin embargo de origen tenía 20, ya que el calendario ritual de los pueblos nahuas constaba de 20 trecenas (periodos de 13 días).

La ausencia de dos láminas fue notada por Antonio de León y Gama, descubridor de la llamada Piedra del Sol o calendario azteca.

¿Dónde está ahora el códice Tonalámatl de Aubin?

El códice, que recibe el nombre su antepenúltimo poseedor, está ahora bajo resguardo de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia de México (BNAH) y México y Francia negocian las condiciones para que pueda quedarse definitivamente en México.

¿Qué pasó con el abogado mexicano que robó el códice?

El abogado mexicano José Luis Castañeda, quien inició la disputa diplomática entre México y Francia, al robar el códice fue localizado por la policía en México dos meses después del hurto en Cancún, Quintana Roo.

De acuerdo con declaraciones que hizo a la prensa, robó el códice Tonalámatl de Aubin con la finalidad de iniciar un movimiento nacionalista que permitiera recuperar los códices y piezas arqueológicas que por saqueo o traslados realizados en la época colonial había llegado hasta otros países.

Castañeda quedó libre luego de entregar el documento. Sin embargo, Fernando del Paso, autor de Noticias del imperio hizo las siguientes consideraciones sobre el caso en un texto publicado por Proceso.

“La glorificación inmediata del hecho que hicieron tanto la prensa como la televisión mexicanas impidió que la opinión pública tuviera en cuenta que si Castañeda del Valle decía la verdad, no hubiera esperado dos meses a que la policía lo descubriera para entregar a México el códice”.

Fernando del Paso

¿En qué quedó la disputa diplomática entre México y Francia?

El robo del códice causó un gran daño a las relaciones diplomáticas entre México y Francia. Se suspendieron becas y hasta se prohibió en la Biblioteca Nacional de Francia que algún mexicano cruzara siquiera el umbral de la puerta.

Fue hasta que en 1991 se llegó a un “arreglo técnico” más que legal, por el cual ambos países reanudaron programas de intercambio y cooperación.

En cuanto al códice Tonalámatl de Aubin, existe una negociación aún en curso entre México y Francia para que sea el primer país, el que pueda quedarse con él.

Aún así, París sigue teniendo una de las mayores colecciones de códices prehispánicos de México.

Categorías: Cultura | Etiquetas: | Deja un comentario

La llorona: de presagio de la caída de Tenochtitlán a leyenda de día de muertos

La llorona es una leyenda tradicional mexicana que resurge cada año con la llegada del día de muertos, sin embargo su origen se remonta a la época prehispánica.

Tras el estudio de los códices y crónicas de los primeros españoles que llegaron en la misión de conquista, la llorona se considera uno de los presagios que tuvieron los mexicas de la caída de México-Tenochtitlán.

En su obra «Visión de los vencidos», Miguel León Portilla cita dichos documentos y así cuenta cómo surgió entre los Aztecas la que hoy es una de las leyendas más populares de día de muertos en México: La llorona:

«Muchas veces se oía: una mujer lloraba; iba gritando por la noche; andaba dando grandes gritos:

    -¡Hijitos míos, pues ya tenemos que irnos lejos! Y a veces decía:

-Hijitos míos, ¿a dónde os llevaré? 

-¡Oh hijos míos! del todo nos vamos ya a perder

Visión de los vencidos, miguel león portilla

Cihuacóatl, siguiendo el rastro de la llorona hasta la diosa madre

Al seguir el rastro de La llorona por el tiempo, investigadores han llegado hasta los mitos prehispánicos,donde la protagonista de la leyenda de día de muertos se fundan en diversas representaciones de diosas madres como Cihuacóatl, Coatlicue o Tonantzin.

Cihuacóatl era una divinidad mexica, mitad mujer mitad serpiente. Era diosa de la tierra, de la fertilidad y los partos. Aunque de manera difusa está directamente asociada con la muerte.

Fue madre de Mixcóatl, a quien, de acuerdo con los relatos míticos, abandonó en una encrucijada de caminos. Se decía que la diosa regresaba frecuentemente para llorar a su hijo perdido, pero en el lugar sólo halla un cuchillo de sacrificios.

A raíz de estos relatos es de donde muchos investigadores concuerdan que puede tener su origen la famosa leyenda de La llorona.

Del presagio de la caída de Tenochtitlán a la leyenda de La llorona

Fue durante la época colonial que el presagio de la caída de Tenochtitlán personificado por la mujer anegada en llanto, se convirtió en lo que hoy conocemos como la leyenda de La Llorona.

Muchos cronistas de la época relatan la historia de una mujer que recorría las calles de la ciudad al caer la noche, siempre vestida de blanco y con un velo cubriéndole el rostro.

Se trataba, según la leyenda de la época colonial, de una mujer indígena que se enamora de un español, con quien tuvo tres hijos. Sin embargo, el hombre la abandonó otra mujer.

En medio del dolor del desamor, la mujer ahogó a los tres menores, tras consumar su asesinato quedó horrorizada por lo que hizo y se suicidó.

Su alma en pena deambulaba desde entonces. Los gritos de ¡Ay mis hijos! se escuchaban en la Plaza Mayor y se escuchaban avanzar con rumbo al oriente por donde se perdían al hundirse en los resquicios del lago que aún se extendían por la zona central de la ciudad.

La llorona en Xochimilco 2020 será con sana distancia

En temporada de día de muertos es común ver niñas disfrazadas de La llorona, de quien también se realiza una representación teatral en Xochimilco, Ciudad de México.

Este noviembre 2020 la obra de La llorona en los canales de Xochimilco no tendrá espectadores, la tradición de ya 27 años se transforma ante la nueva normalidad impuesta por la pandemia de coronavirus.

El uso de cubrebocas será obligatorio y en las trajineras solo viajarán 12 personas, cuando tienen capacidad de hasta 20 personas.

Este año, La Llorona: El anhelo de un adiós está dedicado a las víctimas del Covid-19, quienes dejaron a sus familias sin poder darles una última despedida por las condiciones de aislamiento requeridas en los hospitales.

La llorona en Xochimilco 2020 se presentará en la Laguna de Tiliac, en la zona chinampera de Cuemanco en la Ciudad de México.

El espectáculo tiene una duración de una hora y el recorrido en trajinera, de ida y vuelta, alrededor de una hora y media.

9 de octubre ,a las 8 de la noche, y habrá funciones cada viernes, sábado y domingo. Concluirá hasta el sábado 14 de noviembre a las 8 pm. Algunos días habrá doble función (a las 7 y 9:30 de la noche).

Puedes comprar tus boletos directamente en las taquillas o bien adquirirlos por Ticketmaster. Cada boleto tiene un costo de 387 pesos. Para consultar fechas, horarios y hacer la compra haz clic aquí.

Categorías: Cultura | Etiquetas: | Deja un comentario

El origen de las palomitas de maíz es prehispánico

El origen de las palomitas de maíz es prehispánico. Sí, uno más de los regalos de los antiguos pueblos de México para el mundo.

palomitas-de-maiz-codice-prehispánico

Investigaciones arqueológicas han situado en 5000 años a.C. la antigüedad del uso de maíz tostado para producir lo que ahora conocemos como palomitas, y que de acuerdo a las crónicas de Fray Bernardino de Sahagún, los antiguos mexicanos las llamaban “momochtli” en náhuatl.

En sus relaciones de la época, los conquistadores asentaron el hallazgo de tumbas de más de mil 500 años de antigüedad en las cuales había restos de las palomitas llamadas «crispetas».

¿Cómo se usaban las palomitas en el México prehispánico?

Las palomitas, como el pozole, eran parte de actos rituales. En las festividades, grupos de jóvenes bailaban con guirnaldas de palomitas sobre las cabezas, así lo describe El Libro II de la «Historia General de las Cosas de Nueva España».

De acuerdo con las crónicas, en la fiesta Tlaxcaxipehualiztli que significa desollamiento de hombres, dedicada a los dioses Huitzilopochtli y Xipe Tótec, uno de los cuatro Tezcatlipocas, que se desprendió de su piel para ofrecerla como alimento a la humanidad.

dios-xipe-totec-azteca
Foto: INAH

Era en honor de Xipe Tótec que también se realizaba el ritual llamado «rayamiento» o «sacrificio gladiatorio» en un «cuauhxicalli» (una piedra, como la llamada Piedra de Tizóc en la que se desarrollaba el combate que terminaba en sacrificio.

En particular para la Tlaxcaxipehualiztli, un día después de los rituales de sacrificio, se realizaba una jornada solemne en la que se adornaban con collares de palomitas.

Así lo describía Sahagún:

«Al día siguiente todos se aparejaban para un solemne areito, el cual comenzaban en las casas reales; aderezábanse con todos los aderezos o divisas, o plumajes ricos que había en las casas reales, y llevaban en las manos en lugar de flores todo género de tamales y tortillas; iban aderezados con maíz tostado, que llaman momochtli, en lugar de sartales y guirnaldas”.

Sahagún.

En cuanto a la comida de la fiesta, el cronista señala: “comían todos unas tortillas como empanadillas que hacían de maíz sin cocer (quesadillas), a las cuales llamaban uilocpalli».

Las palomitas y el juego de Pelota

Hallazgos recientes de Philip Arnold, comentados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, apuntan a que durante el juego de pelota se comía palomitas de maíz.

En un basurero de juego de pelota de Teotepec, Veracruz, se encontraron restos de maíz, por lo que se infiere que durante la práctica de este deporte-ritual se comía maíz en forma de palomitas.

Categorías: Cultura | Etiquetas: , , | Deja un comentario

Lucha libre: las llaves más famosas y los luchadores que las inventaron

La lucha libre tiene su esencia en México en las máscaras y las espectaculares llaves que en su momento crearon algunos queridos luchadores y que se han ido popularizando de generación tras generación en el cuadrilátero.

Las llaves más famosas de la lucha libre y los luchadores que las invetaron

Al declararse el Día Nacional de la Lucha Libre, legisladores mexicanos reconocieron la singularidad de las vistosas llave que vemos en el cuadrilátero.

“La lucha libre mexicana está caracterizada por sus estilos de sumisiones rápidas y acrobacias elevadas, así como peligrosos saltos fuera del ring; gran parte de estos movimientos y estilos han sido adoptados fuera de México.

Diario Oficial de la Federación

Detrás de cada llave hay un luchador que las aplicó por primera, aquí te presentamos algunas de ellas:

La atlántida de Atlantis

Atlantis es uno de los luchadores mexicanos más querido de todos los tiempos, creador de la llave atlántida, una de las maniobras más vistosas en el ring.

Con ella «Ídolo de los Niños» ha coronado numerosas victorias incluso con cinturones de por medio.

La atlántida de Atlantis castiga la zona de la espalda baja. Con ella, el ídolo del pancracio somete al rival a una inmovilidad total aplicando una quebradora en todo lo alto.

El grado de efectividad para lograr la victoria con la atlántida es alto, por ser complicado, para el rival, librarse de la llave.

la atlántida, llave de lucha libre de atlantis
Foto: UNAM

La Casita de la familia Casas

La llave de lucha libre la casita es el sello de la familia Casas.

La casita es un nudo combinado con el universal toque de espaldas, envuelve al rival para dejarlo velozmente con las espaldas planas sobre la lona.

La familia Casas es una dinastía de gran trayectoria en la lucha libre mexicana, entre sus integrantes están:

  • El Negro Casas
  • Felino
  • Heavy Metal
  • Black Star
  • Tiger Kidd
  • Puma King
  • Dalys
  • Princesa Blanca

La cabeza de la dinastía y creador de la llave la casita fue Pepe Tropicasas, un gladiador con mucho trabajo técnico, a nivel de lona.

Pepe Tropicasas también fue referee, se convirtió en el hombre de la justicia. Pepe Tropicasas tuvo su última aparición alrededor del ring en la Arena Ciudad de México, en la lucha entre Los Psycho Circus y Los Villanos.

Foto: Ilustración Dantes

La cavernaria de Cavernario Galindo

La cavernaria es una llave que surgió en los años cuarenta, de la habilidad del Cavernario Galindo, sí ese referente del pancracio que fue inmortalizado junto con el Santo, Blue Demon y el Bulldog en una popular canción.

El nombre real del Cavernario fue Rodolfo Galindo y se inició en la lucha libre con el nombre de Ruddy Valentino, sin embargo, el fundador de la empresa de lucha libre mexicana le dio el nombre de El Cavernario por las cicatrices del accidente de auto que sufrió de muy joven.

La cavernaria se originó el 1 de julio de 1949, el Tarzán López fue el blanco del ataque de Galindo, quien finalmente terminó por alzarse con el cetro Nacional Semicompleto gracias a la llave de su creación

La llave consiste en tomar al oponente por la espalda, de rodillas sobre la lona, y a la vez clavarle las propias en la columna vertebral, además de aprisionar su mentón con una especie de candado, y jalarlo hacia atrás dejando caer el propio peso.

Foto: UNAM

¿Cuándo se celebra el Día Nacional de la Lucha Libre?

El Día Nacional de la Lucha Libre se celebra el 21 de septiembre, luego de que así lo determinara el poder Legislativo. Se eligió dicha fecha, pues fue un 21 de septiembre, pero de 1933 cuando se fundó la Empresa Mexicana de Lucha Libre (hoy Consejo Mundial de Lucha Libre), como la primera en ofrecer un espectáculo deportivo de esta clase.

Los legisladores avalaron la iniciativa para elegir esa fecha y rendir homenaje a la lucha libre, pues es reconocida a nivel mundial no solo como deporte, sino como parte de la cultura popular mexicana.

En el documento publicado en el Diario Oficial de la Federación se reconoce así la importancia de la lucha libre para la cultura mexicana:

«Muchos de sus luchadores son enmascarados, es decir, utilizan una máscara para ocultar su identidad verdadera y crear una imagen que les dé una personalidad especial”.

Diario Oficial de la Federación.
Categorías: Cultura | Etiquetas: | Deja un comentario

Los calendarios con los que creciste y la formación de arquetipos nacionales

Los calendarios con los que muchos mexicanos crecimos son pinceladas de colores brillantes, llenas del folclor mexicano y de los arquetipos de nuestra sociedad reunidas en temáticas patrias, prehispánicas, de tauromaquia, religiosas, humorísticas, publicitarias y cotidianidades.

Calendario de galas de méxico
Los cromos de los calendarios moldearon la construcción de arquetipos en la sociedad mexicana. Foto: Aline Torres

Los calendarios fueron los elementos que durante los siglos XIX y XX  colgaron de las paredes de casas, talleres, oficinas y escuela para señalar el día y mes que se vivía.

La exposición La leyenda de los cromos de la colección del Museo Soumaya que se presentó en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario (CCMB) reunió las piezas originales de las escenas que ya ocupan un lugar en el inconsciente colectivo de los mexicanos que vivieron esa época.

Exposición «La leyenda de los Cromos»

En armonía convivieron héroes independentistas y revolucionarios, que con la masificación del calendario difundieron su imagen. “Los héroes no nacen, se hacen a través del calendario”, manifestó al respecto Héctor Palhares Meza, curador de la muestra.

A los personajes ilustres se unieron figuras de la época de oro del cine mexicano, caricaturas humorísticas, imágenes que retratan el fervor guadalupano del pueblo mexicano y su religiosidad en general. Anuncios publicitarios de cervezas y refrescos.

Los calendarios colgaron de las paredes mexicanas

La exposición también ofreció piezas de lo que Palhares Meza denominó el Olimpo mexicano, plagado de guerreros atléticos y heroínas inspiradas en la figura de las rumberas, entre ellas La diosa del Cacao.

La muestra que estrenó curaduría en el recinto mexiquense, reunió óleos de un arte popular que se desarrolló en los siglos XIX y XX y que tuvo un papel trascendental en la creación de arquetipos de lo nacional, las costumbres, las tradiciones, lo religioso y la sensualidad, según dijo el especialista al dictar la conferencia “El Arte de los calendarios mexicanos”.

¿Cómo se hacían los calendarios en México?

El primer paso para la fabricación de los calendarios era la creación de las pinturas.

Una generación de pintores como Jesús Helguera, Eduardo Cataño, Ángel Martín, José Bribiesca, Humberto Limón y Aurora Gil, entre muchos otros, se sumó a técnicos, trabajadores, diseñadores y vendedores para poblar los hogares mexicanos con aquellas imágenes de ensueño.

Luego venía la cromolitografía de los calendarios, es decir la obtención del cromo a partir de la pintura. En esta labor se destacó la empresa Galas de México de donde proviene la colección de la Fundación Carlos Slim.

La cromolitografía consistía en fotografiar el lienzo tantas veces como la cantidad de tintas que se deseaba separar de él, explicó Nancy Galván, encargada de proyectos educativos del Museo Soumaya.

Posteriormente se imprimían las fotografías en vidrio para dar paso a la impresión final que colgaría de las paredes de los hogares, talleres, farmacias, misceláneas y recauderías en forma de calendario.

Los calendarios son arte popular

El director del museo Soumaya, Alfonso Miranda, indicó que los cromos a veces se confunde con el arte comercial, y no le damos el valor que tienen “en el escenario estético y que en su lenguaje han logrado movernos a generaciones de mexicanos a seguirnos viendo identificados en ellos”.

En los calendarios la mujer tenía un papel destacado, mencionó Nancy Galván, quien también contó la historia de Aurora Gil, una de las cuatro mujeres pintoras que figuraban en la nómina de Galas, que dedicó sus trazos a temas de tauromaquia y majas.

Humberto Limón, uno de los pintores de Galas México, reconoció que llegó a la inauguración de la muestra “con el temor de si gustarán o no las litografías” y se mostró contento por el recibimiento de la exposición que incluye su obra La luchadora.

«La Luchadora», obra de Humberto Limón, después plasmada en calendarios. Foto: Aline Torres.

Con la emoción a flor de piel narró que jamás se imaginó que los lienzos que pintaba para Galas de México fueran a ser recibidos en los museos.

“Es una honra saber que la obra transciende en el tiempo,  jamás se imaginaba uno que iba a volar tan alto, es como andar en las nubes y es gratificantes saber que para algo sirve uno”.

Humberto Limón, uno de los pintores de Galas México

Por su parte, Ramón Reyes García, trabajador de los talleres de la empresa, indicó que la exposición le causó nostalgia, “es recordar toda mi vida”. Al apreciar cada una de las obras los recuerdos se agolpan en su mente, visualiza los partidos de fútbol que disputaban el personal de oficina y el de talleres o las misas del 12 de diciembre para las cuales, Santiago Galas, fundador de la empresa traía al arzobispo titular de Tarso, Italia.

Galas México hacía dos ofertas de calendario

La Fábrica de Galas de México y sus cromos de calendario gozaron de gran aceptación, las empresas de todos los ramos optaron por invertir en el calendario para promocionar su marca.

Santiago Galas ofreció dos registros: el calendario especial y el de línea. Para el primero, un cliente pagaba la exclusividad de la pintura que anunciaba su producto, el cual era incorporado en algún motivo de la pintura.

La marca incorporada a la pintura.

Por su parte, el calendario de línea acompañaba a los agentes de ventas en gruesas carpetas engargoladas con un nutrido abanico de imágenes. Así, un mismo cromo podía ser empleado para anunciar refrescos, llantas, galletas o medicamentos que se mostraban en la parte de abajo del cromo.

DATO:

La empresa Galas de México se remonta a 1913 cuando Santiago Galas adquiere una pequeña imprenta cerca del Centro de la Ciudad de México. En 1976 Carlos Slim adquirió el 60 por ciento de las acciones de la empresa; en 1980 creó el grupo Galas, hoy Grupo Carso, al que pertenece el
Museo Soumaya.

Te recomendamos

Categorías: Cultura | Etiquetas: , , | Deja un comentario

Para el Día del Amor y la Amistad, un rico mezcal

afrodiciaco

El 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, ya está en puerta y si lo que quieres es celebrar de una forma original y sensual, nada mejor que un buen Mezcal. 

En la tienda de Mi Mezcalito podrás encontrar una amplia gama para deleitar tu paladar y el de tu media naranja.

Y para que tenga un toque más pasional, te dejamos unos cócteles con Mezcal e ingredientes afrodisíacos.

Mezcal con Zarzamora

La forma, la textura y el color de las zarzamoras las convierten en un excelente afrodisíaco. Además, contienen flavonoides, sustancia que mejora la circulación sanguínea y por tanto la erección. 

Ve la receta aquí.

Mezcal con Jamaica

Las propiedades afrodisíacas de la flor de Jamaica hacen que en algunos países de árabes se les prohíba a las mujeres su consumo. Pero afortunadamente en México, podemos aprovechar sus propiedades para hacer de este San Valentín un gran día.

Ve la receta aquí

Mezcal con cerezas

La cereza es considerada por muchos la fruta más sexy del mundo. Por contener antocianos, mejora la respuesta sexual.

Ve la receta aquí.

Categorías: Cultura | Etiquetas: , , , | Deja un comentario

Máscaras… reflexiones de la vida

Entrar a la pequeña habitación que a la vez funciona como taller y hogar. O tal vez sea

que el taller es el único lugar donde puedo sentir el cobijo seguro de un hogar; o desde el punto de

vista mundano, quizá sólo sea que no me rinde el efectivo para tener dos espacios distintos para

separar el trabajo de la vida personal.

Sin embargo, para un alma solitaria como yo no está mal. Entrar, ser rodeada por la penumbra es

la oportunidad de tener un encuentro casi místico con mis decenas de yos que penden de cada

pared. Todos, reflejo de una situación específica, la cual ha llegado a causarme tal hartazgo que

con furia, ansiedad, tristeza o melancolía me ha empujado con fuerza ciclónica hasta estás cuatro

paredes para, a base de cortes de periódico y embarradas de engrudo, arrancarme la máscara que

he portado durante todo el trance.

Existen personas que hipócritamente navegan por el océano de la vida con la bandera de la

transparencia y la honestidad, pero en realidad todos tenemos –algunos pequeño; otros,

grande—un repertorio de máscaras colgadas de nuestras paredes. Listas para apoderarse no sólo

de nuestro rostro sino también de nuestra mente, nuestro espíritu y por supuesto de nuestra moral.

Mirar la máscara de la niña tierna y sensible convivir a no más de medio metro con la de la mujer

fatal significa la comunión entre esas dos personas tan opuestas entre sí, pero ambas reales y vivas

en mi interior. ¿Cómo es posible que en mi esencia se mezclen aquélla que muere por que le

regales una flor o una carta y ésta que siente las ansias de llenarte de humedad?

¿Qué me dices de la que cuelga unos metros más arriba de la cabecera de mi cama? Esa que es la

de una mujer de lenguaje pulcro y la de quien no está dispuesta a guardarse una sola mentada de

madre en tu contra. Ambas, casi de la mano –si es que la tuvieran—velan a diario mi sueño.

El dilema se complica cuando más allá de este enfrentamiento de opuestos se integran variables

que afectan el resultado de la ecuación. Si a la máscara de conciliadora que por mucho tiempo me

puse ante ti para poner fin a los disgustos y distanciamientos, no sólo se agrega la que surgió del

mimetismo que desarrolle a partir de tu actitud de hierro, sino también la máscara de la niña

caprichuda y aferrada, terca, necia; esa que apenas se diferencia en un par de rasgos de la mujer

tenaz, perseverante, trabajadora y constante.

¿Cómo saldrán libradas la agnóstica que podría pasar por gemela de la escéptica, y la creyente que

a la vez puede rayar en la religiosa?

Y es que es justo ahora, cuando estoy atorada en una encrucijada de emociones, incertidumbres y

razones, que me doy cuenta que eres tú la persona que conoce sino todas, sí la mayoría de estas

máscaras con las que a conveniencia o simplemente placer, cubro mi rostro.

Pero, en realidad contigo no sirven para ocultar, sino para transparentar. Ante ti dejan de ser

máscaras para convertirse en ventanas que bien pueden dar hacia el paraíso prometido o directo

al lugar más inhóspito que alguna vez haya existido en este planeta.

La pregunta es ¿podrás soportar tú todas estás ventanas? ¿Podré yo cerrar los ojos ante tus

máscaras-ventanas más tenebrosas?

Ésta que ahora ostento es la de la estela milenaria de piedra que pese a tormentas y erosiones de

milenios sigue en pie. Hace mucho que relegó a un rincón muy oscuro la de la sensibilidad a flor de

piel que no se avergüenza de las lágrimas vertidas en pos del desahogo del alma. En el proceso de

lucha de las dos anteriores surgió la “vale madres” e “hiriente” hacia ti.

No sé si lo recuerdes, pero en tu afán de encerrarte en ti mismo, de no dejarme entrar, de

regatearme y cobrarme muy caro cada milímetro que abrías la puerta; me herías ya fuera con

palabras, ya fuera con indiferencia, ya fuera con crítica dura.

Hace algún tiempo me fabrique la de valiente. Me la creí. Me sentí valiente y fui valiente.

Sobrepase las posibilidades de los que yo misma consideraba mis límites. Me la arrancaste, deje

que me la quitaras. Aquí estoy de nuevo.

¿Qué pasará con la romántica que cree con vehemencia que las cosas se reparan, no se tiran?

¿Logrará doblegar a la guerrera medieval que no sabe perdonar ninguna afrenta?, esa que pese a

tener a cuestas una larga y pesada carga de batallas perdidas, consigue asirse de la máscara de

modernidad que está convencida de que puede ganar la guerra de la vida a solas.

La interrogante: ¿Podrás amar tanto mis máscaras-ventanas luminosas como para llenarte

de esa claridad y arrojarla sobre mis máscaras-ventanas más siniestras hasta aclararlas lo

suficiente para que no te consideren hostil y se dejen acariciar, transformar?

¿Podré amar tanto tus máscaras-ventanas cálidas como para almacenar ese calor y confort

para después irradiarlo sobre tus máscaras-ventanas más gélidas y así no me perciban agresora y

se dejen cobijar, transformar?

Categorías: Cultura | Etiquetas: | Deja un comentario

Recordando a Gabo. La aventura de su vida

El 17 de abril de 2014 murió un hombre y nació una leyenda. Porque pese a que alguna vez dijera que lo único malo de la muerte es que es para siempre, Gabriel García Márquez vive y vivirá por siempre en su natal Aracataca; en Colombia; en Latinoamérica; en el mundo. En Macondo.

Gabriel Gacía Márquez, nobel de  Literatura

Gabriel Gacía Márquez, nobel de Literatura

Novelista, cuentista, guionistas y periodista estampó su firma al realismo mágico. Con este género y de la mano de Cien años de Soledad tocó la gloria en 1967 y la confirmación de ésta en 1982 con el Premio Nobel de Literatura.

Sin embargo, Gabo no inició en el mundo de las letras a través de la literatura, lo hizo en el terreno del periodismo. Comenzó en El Universal de Cartagena. En 1955 escribe la serie de sucesos que terminará llamándose “Relato de un naufrago”. Ese mismo año vio la luz su primera novela La hojarasca.

Después vendrían El coronel no tiene quien le escriba en honor a su abuelo Nicolás, La mala hora; su obra cumbre Cien años de soledad; la historia de sus padres: El amor en tiempos del cólera y muchos más.

Fue un 6 de marzo de 1927 cuando llegó al mundo con el cordón umbilical enredado en el cuello. Los signos de asfixia impulsaron a su tía Francisca a llevarlo corriendo a bautizar.

Gracias a esa premura, el hombre que dio vida a Melquíades fue nombrado Gabriel como su papá y José por el santo patrono de Aracataca. De haber recordado la tía el santoral, se habría llamado Olegario García Márquez.

Residía en México cuando manejaba un auto Opel blanco con destino a Acapulco. En ese momento escucha una voz, en un susurro la inspiración que le viene de Kafka, Rulfo, Verne, Hemingway, Homero; pero sobre todo de los abuelos Tranquilina y Nicolás.

Los abuelos Tranquilina y Nicolas de Gabriel García Márquez

Los abuelos Tranquilina y Nicolás de Gabriel García Márquez

La historia sucedería en un pueblo remoto, contada con el tono que usaba su abuela y la llenaría con los relatos del abuelo. Dio media vuelta y truncó las vacaciones familiares. Al llegar a su casa inició su obra así:

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella remota tarde en que su padre lo llevó a conocer el hielo.

El 31 de marzo de 2014 García Márquez fue internado en el Instituto Nacional de ciencias Médicas y Nutrición de la ciudad de México, debido a un cuadro de deshidratación, infección pulmonar y en vías urinarias. Tras nueve días fue trasladado a su casa, donde pereció el 17 de abril de 2014.

Categorías: Cultura | Etiquetas: , , , , , | Deja un comentario

Escritoras y su maternidad. De Poniatowska a Gabriela Mistral

El mundo de las letras tiene destacadas representantes que son madres, entre ellas Elena Poniatowska, J.k. Rowling, Isabel Allende, Ana María Matute y Gabriela Mistral.

Han combinado su trabajo literario con aspectos del ser madres que en algunos caso ha marcado de forma evidente su obra.

Elena Poniatowska criaba a su segundo hijo mientras cuando la noticia de la matanza estudiantil de 2 de octubre la hizo ir a ver la escena del crimen.

Elena Poniatowska y su hijo Felipe
Elena Poniatowska y su hijo Felipe

J.K. Rowling vivió momentos emocional y económicamente difíciles durante la primera etapa de vida de su hija Jessica y mientras escribía la primera entrega de Harry Potter.

Isabel Allende y su hijo Nicolás
Isabel Allende y su hijo Nicolás

El dolor intenso de la muerte de un hijo marcó a las chilenas Isabel Allende y Gabriela Mistral. Mientras que Ana María Matute vivió una separación forzosa de su hijo.

Gabriela Mistral y su hijo Yin Yin
Gabriela Mistral y su hijo Yin Yin
Categorías: Cultura | Etiquetas: , , , , | Deja un comentario

Arqueozoología en México, 50 años siguiendo los rastros de los primeros animales

La Arqueozoología es el estudio sistemático de los restos de animales en contextos arqueológicos. El estudio de estos materiales de fauna en México se inició en octubre de 1963, cuando el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) creó el primer laboratorio mexicano de Arqueozoología, que en septiembre de 2013 cumplió 50 años.

prehispnicos y animales.
Arqueozoología es el estudio de restos de animales en contextos arqueológicos

Sin embargo, en 1790 se encontró el primer registro sobre la presencia de fauna en contextos arqueológicos del país, cuando se descubrieron la Piedra del Sol y la escultura de Coatlicue durante los trabajos para construir la plancha del Zócalo de México, correspondientes a la cultura azteca. En el lugar se encontró también una ofrenda asociada a los monolitos en la que había restos de animales.

piedra del sol
Piedra del Sol, hallanda en 1790

La bióloga Ana Fabiola Guzmán, jefa del Laboratorio de Arqueozoología, explica que esta disciplina es relativamente reciente y se rige por protocolos basados en los fundamentos clásicos de la biología —como es la anatomía comparada, la morfología funcional y la taxonomía—, siendo una de sus tareas esenciales la identificación de las especies que se descubren en contextos arqueológicos.

Destacó que la precisión en la identificación es clave para interpretar adecuadamente el espectro de recursos utilizados en el pasado, ya que el nombre de las especies es la llave de acceso a la información sobre su existencia, sea biológica, económica, etnobiológica, etnohistórica, contra la cual se contrastan los hallazgos arqueológicos.

Los vestigios de animales descubiertos en el siglo XVIII sólo fueron registrados e identificados de manera general, como el caso de un cánido, pero no se tiene más información ni se conoce su paradero.  El énfasis del trabajo en ese entonces y aún en gran parte del siglo XX, era hacia la cerámica, la escultura, la arquitectura y otro tipo de evidencias en donde es clara la intervención o manufactura humanas.

Fue hasta 1962, cuando el arqueólogo José Luis Lorenzo Bautista, entonces jefe del desaparecido Departamento de Prehistoria del INAH, pidió al biólogo Ticul Álvarez Solórzano que colaborara en las investigaciones realizadas por arqueólogos, mediante la identificación de restos de vertebrados que tuvieran relación con los primeros pobladores de México o las culturas prehispánicas.

Poco tiempo después, se concretó la creación de un laboratorio que compaginó la tarea de identificación con el establecimiento de la infraestructura necesaria para hacer más eficiente dicha labor; para tal efecto comenzó la formación de las colecciones de referencia y del acervo bibliográfico.

Laboratorio de arqueozoología del INAH.
Laboratorio de arqueozoología del INAH. Foto: Melitón Tapia

“La función primordial del laboratorio ha sido estudiar los restos de fauna y sus representaciones culturales, para tratar de deducir cómo fue la relación entre los animales y los grupos humanos que habitaron en el pasado histórico, en una temporalidad que va desde que el hombre aparece en México, hace más de 30,000 años, e incluso hasta nuestros días, ya que también se han realizado investigaciones de etapas coloniales y modernas”, explica Fabiola Guzmán.

La jefa del Laboratorio de Arqueozoología dijo que los estudios parten de la identificación taxonómica de las especies, lo cual se logra con base en el conocimiento que el especialista tiene de cada grupo animal que estudia. Los análisis se apoyan en bibliografía especializada y en las colecciones del propio laboratorio, integradas durante estos 50 años.

Guzmán informó que actualmente el laboratorio cuenta con cerca de 4,500 ejemplares de vertebrados catalogados, organizados en las colecciones de referencia modernas, las cuales están integradas por acervos conquiliológicos (conchas de moluscos) y osteológicos (huesos). Esta última colección abarca los cinco grupos de vertebrados: peces —incluyendo tiburones y rayas—, anfibios, reptiles, aves y mamíferos; respecto a éstos últimos, en el laboratorio del INAH están representadas más de 50 % de las aproximadamente 500 especies de mamíferos terrestres que existen en México. Es una colección única en México.

laboratorio de arqueozoología INAH
El laboratorio de arqueozoología cuenta con cerca de 4,500 ejemplares vertebrados.

Otra colección que resguarda el Laboratorio es la Arqueozoológica, integrada por los materiales arqueológicos de fauna ya analizados en el laboratorio, proveniente de muy diversos sitios; es utilizada para hacer estudios de investigación complementarios a los originales, además de conservar un acervo importante de piezas de valor patrimonial.

Una tercera colección es la Paleozoológica, contiene los materiales de especies que vivieron hace más de 10,000 años. En ella hay moldes (tomados a las piezas originales) y principalmente piezas originales de restos del Pleistoceno, también de valor patrimonial, entre estos, defensas de mamut y caparazones de gliptodonte.

Caparazones de gliptodonte del laboratorio de arqueozoología
Caparazones de gliptodonte del laboratorio de arqueozoología. Foto: Melitón Tapia

El Laboratorio de Arqueozoología cuenta con un área de gabinete, y dos cuartos, uno de preparación (donde se limpian y diseccionan los ejemplares para obtener los esqueletos y muestras de piel, plumas o escamas) y otro de restauración (en donde se trabajan los materiales fósiles para estabilizarlos).

Fabiola Guzmán considera que incluir biólogos en los estudios arqueológicos fue un acierto del INAH, porque México es un país diverso, con pocas especies domesticadas, en donde las poblaciones antiguas tenían una intensa interacción con la flora y la fauna; por lo tanto, se necesita una persona con entrenamiento taxonómico profundo para abordar la complejidad de la biodiversidad que puede aparecer en un yacimiento arqueológico.

Asimismo, la formación de las colecciones comparativas de alta calidad también requiere de personas formadas para el trabajo de colectas biológicas y para el manejo de colecciones científicas.

Categorías: Cultura | Etiquetas: , , , , , | Deja un comentario

Carne de res no gustaba a indígenas de Nueva España

Durante la Colonia, los indígenas que habitaban la ciudad de México se alimentaban básicamente de maíz y vegetales, en tanto que “la carne de vaca les parecía de mal sabor y era muy cara”. Esto se pudo constatar a través de un análisis químico e histórico realizado a 40 osamentas de individuos que vivieron hace 400 años.

comida-indigenas-mexico
Los indígenas de la Nueva España preferían el consumo del maíz

La doctora en antropología física, Oana del Castillo, adscrita al Centro INAH-Yucatán, destacó que “todo lo que consume un ser humano queda registrado en su esqueleto”. Bajo esta premisa se dio a la tarea de examinar los restos óseos de dos colecciones: una procedente del Hospital de San José de los Naturales, donde se atendía a los indígenas, y la otra del Hospital de San Juan de Dios, al que acudían las castas, los dos funcionaron en la Ciudad de México durante los siglos XVII y XVIII.

Al participar en el Seminario de Antropología Médica, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con el tema Dime qué comes…alimentación y condiciones de salud en poblaciones antiguas indígenas y castas. Siglos XVII y XVIII, la investigadora explicó que el objetivo del estudio era saber si ambos grupos poblacionales tenían la misma dieta y cuál había sido el impacto en su salud.

¿Cómo se supo qué comían los indígenas y las castas de la Colonia?

Del Castillo explicó que los restos óseos analizados tienen una mayor proporción de huellas de estroncio, elemento químico que se encuentra en los vegetales, que se adhirió a los huesos de los indígenas, a diferencia de lo encontrado en las osamentas de las castas, donde la cantidad de magnesio y zinc era más alto, lo que indica el consumo de carne y sus derivados.

vacas
Las castas consumían más carne y sus derivados

Lo que podemos observar con los datos químicos es que los indígenas comían más vegetales que productos animales. Los análisis efectuados en las osamentas confirman lo que las fuentes históricas indican: para la población indígena virreinal, la carne de res no era muy apetecible, además de ser cara, asimismo tenían mucho problema para consumir leche, porque les causaba molestias por la lactosa, y no se conservaba fácilmente.

“Si comían carne era pescado y aves de corral, como el guajolote o las gallinas, y otras de tipo silvestre, como tórtolas y palomas, que llegaron con los españoles. Por su parte, las castas sí comían alimentos que llegaban de ultramar, pues el hecho de ejercer un oficio les permitía comprar vegetales no nativos, frutas, lechuga, carne, pan, papas, en general todo lo que consumían los españoles, de acuerdo con su poder adquisitivo”, abundó Del Castillo.

La antropóloga recordó que las castas “hasta presumían sacudiéndose las migajas de pan, pues consideraban que esto los acercaba más a los españoles”.

Dicho sector poblacional, dijo, ocupaba uno de los estratos más bajos de la sociedad virreinal, pero podían hacerse de oficios. Eran herreros, alfareros, albañiles. En las zonas ganaderas y pulqueras trabajaban como peones, mientras que los indígenas eran sirvientes o peones de campo, no podían acceder a otras ocupaciones que les garantizaran dinero.

El estudio también permitió descubrir que los indígenas de la ciudad de México padecieron anemia a causa de una nutrición deficiente, y que las enfermedades infecciosas eran frecuentes. Por otra parte, ambas poblaciones perdían rápidamente sus piezas dentales por falta de limpieza.

mexicas comiendo
Los índigenas padecían anemía

Las dentaduras analizadas por la antropóloga presentan rastros de severos cálculos dentales ocasionados por el sarro, así como caries y abscesos. Al final de su vida estos individuos contaban con dentaduras en muy mal estado, lo cual contribuía al deterioro de su estado de salud y de nutrición.

La investigación hecha a las dos colecciones óseas también revela que la esperanza de vida tanto de castas como de indígenas era de alrededor de 32 años.

Los esqueletos analizados pertenecen al Laboratorio de Osteología, del posgrado en Antropología Física de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). La colección del Hospital de San José de los Naturales contiene 450 osamentas, y la del San Juan de Dios es de 200.

Te recomendamos

Categorías: Cultura | Etiquetas: , , , , , , | Deja un comentario

Santa María la Ribera, tierra prometida: Arturo Azuela

Santa María la Ribera es un mosaico multicolor de la historia y desarrollo de la sociedad mexicana. Comercios familiares y establecimientos «hipsters» se mezclan con antiguas casonas porfirianas: testimonios urbanos del esplendor que caracterizó al primer fraccionamiento moderno de la ciudad de México.

Alameda_de_Santa_Maria_La_Ribera
Alameda de Santa María la Ribera. Foto: Plaza Morisco

Síntesis de los procesos de urbanización que ha vivido México: la expansión de la capital por medio de la desecación del lago de Texcoco, el auge de la clase burguesa durante el Porfiriato, la llegada de numerosas familias de provincia a la “tierra prometida” y con ello la fuga de la clase pudiente y el cambio de la composición social. Esa es Santa María la Ribera.

El centro lo rige una plataforma octagonal a la cual se accede por medio de una pequeña escalinata y que deriva en un acceso conformado por tres arcos; que sostienen, junto a 44 esbeltas columnas metálicas exteriores y ocho interiores, la estructura de herrería coronada por una hermosa cúpula de cristal rematada con una majestuosa águila; su nombre: kiosco Morisco.

Kiosko Morisco en santa maría la ribera
Kiosko morisco. Foto. snap3

Atractivos turísticos de Santa María la Ribera a través de Arturo Azuela

Él reina desde la alameda, la cual está rodeada por las calles Dr. Atl, Manuel Carpio, Salvador Díaz Mirón y Jaime Torres Bodet, en esta última se ubica el Museo de Geología de la UNAM: “un edificio que afortunadamente se conserva; bellísimo, tiene una escalinata Belle Époque, unos vitrales que son de finales de la edad media o principios del renacimiento, con una colección de piedras preciosas y las oficinas de arriba que están muy bien conservadas”, manifestó el escritor Arturo Azuela, quien ha dedicado a la colonia cuatro de sus libros publicados.

museo de geología unam
Museo de Geología. Foto: vivedeviaje

La demarcación limita al norte con la Ribera de San Cosmé, vía que alberga en su número 71 la Casa de los Mascarones, construcción barroca del siglo XVIII que fue residencia de los condes del Valle de Orizaba.

El lugar, actualmente lo ocupan el Centro de Enseñanza de Lenguas Extranjeras (CELE) y la Dirección General de Servicios de Cómputo Académico (DGSCA) de la UNAM; aunque en alguna época alojó –entre otras instituciones— a la Facultad de Filosofía y Estudios Superiores, “donde mi padre era profesor, yo iba a esperarlo a la salida, pero a mi no me interesaba mi padre, sino las muchachas, puras españolitas muy bonitas”, señaló el escritor.

Otro de los recintos emblemáticos de la zona es el Museo Universitario del Chopo. En otros tiempos, 1913, fue el Museo de Historia Natural y recibe su nombre actual gracias a la voz popular que lo llamaba por la denominación de la calle en que se ubicaba: Chopo, hoy Dr. Enrique González Martínez;  donde en 1954 vivía Martita, la chica que a las seis y media de la mañana se citaba con el adolescente Arturo en el kiosko Morisco,  y a quien él le dio su primer beso a los 14 años.

museo del chopo
Museo del Chopo. Foto: Chilangomex

“Mi primer amor fue bonito, estaba en la secundaria. Había dos: la 4 que era de hombres y la 2 que era de mujeres. Íbamos a la salida de la de mujeres, conocí a Martha y empecé a cortejarla; un día me atreví y le tome la mano, otro le di un beso en la mejilla, y otro le di un beso en la boca; a eso del cuatro para las siete de la mañana. Después la lleve a su escuela y me fui feliz corriendo a la mía”.

El autor de Los ríos de la memoria, cuentos sobre su infancia vivida en Santa María la Ribera, recuerda claramente este episodio de su adolescencia, durante la cual vivió intensamente su colonia habitada y frecuentada por intelectuales, estudiantes y académicos.

El presidente del Seminario de Cultura Mexicana (SCM), platicó sobre su Santa María la Ribera, la colonia que “me persigue y a la que persigo”. Para ejemplificar lo anterior habló de su nuevo proyecto literario: un mexicano ante el exilio español, “un mundo que viví con mucha intensidad porque mi padre tenía amistad con algunos de ellos, por algunos de mis compañeros, un amor, y algunos maestros.

Pienso en esta historia  y ¿qué es lo que pasa? Los primeros diez capítulos están ambientados en Santa María. El primer exiliado con quien tuve contacto fue el señor Ventura: un viejito con su boina vasca que tenía una librería llamada El Ancla, hoy venida a menos, donde compre mis primeros libros”.

Santa María la Ribera y los procesos migratorios

La colonia, cuyas calles entonces llevaban nombres de árboles, fue la “tierra prometida para mi abuelo, Mariano Azuela, autor de la celebre novela Los de Abajo. Él se fue como médico de tropa con la División del Norte; después de la Revolución, de tanta violencia, regresó con la familia, se fue a vivir a Santiago Tlatelolco, pero la ilusión de él era vivir en Santa María. Lo logró por 1918, primero en la calle de Naranjo y luego Álamo”.

La llegada de la familia Azuela a la capital mexicana se inscribió en un proceso de emigración compartido por varias comunidades de la provincia mexicana. En su caso el lugar de origen fue Lagos de Moreno, Jalisco; el refugio tras los infiernos vividos después de su salida de ahí, como para muchos otros, estuvo en la ciudad de México. La historia completa se puede conocer a través de El tamaño del infierno.

Fue en ese entonces cuando Santa María la Ribera cambió su composición social, inició su proletarización. En esta transformación influyó la movilidad generada en torno a la estación Buenavista; en esa época era parada de pasajeros y de carga.

Arturo Azuela, considerado cronista de la colonia, recuerda que “había muchos almacenes que recogían materiales que llevaban los tranvías, los tatemes se fueron metiendo al barrio, también lo hicieron los ferrocarrileros».

arturo azuela
Arturo Azuela. Foto: LaJornada

 Igualmente el sector académico penetró en Santa María. Había dos instalaciones de la Escuela Normal Superior: la de San Cosmé que todavía existe, y la Benemérita Escuela Nacional de Maestros. Más allá de la Escuela Normal estaba el Casco de Santo Tomás, donde se fundó el IPN, por lo tanto en Santa María también había muchos estudiantes y profesores del politécnico.

La colonia también tiene una “importante tradición universitaria”; en la Casa de los Mascarones la UNAM instaló, en diferentes periodos, la Escuela de Música, la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y la Escuela Nacional Preparatoria Núm. 6. Otros recintos azul y oro importantes son el Museo de Geología y el Museo del Chopo.

Prominentes políticos, empresarios, extranjeros, accionistas de las compañías petroleras decían que “Santa María ya no es lo mismo”, está situación hizo crisis en los años 30 “cuando la clase media ilustrada se adueñó de la colonia. Los ricos, quienes ya despreciaban el barrio, se fueron y fundaron el Pedregal y Satélite”, rememoró Azuela.

Escritores, profesores y estudiantes se conocían en el tranvía. Había una ruta de ese transporte que entraba por donde está el museo del Chopo y le daba la vuelta a la demarcación.

Santa María la Ribera, receptora de la clase ilustrada

Entre los personajes prominentes que habitaron Santa María la Ribera se cuenta por supuesto a Mariano Azuela, escritor de la Revolución; el Dr. Atl, pintor y escritor cuyo verdadero nombre era Gerardo Murillo y que impulsaba el arte popular; Gabriel Méndez Plancarte, miembro del SCM y a quien se deben “los mejores trabajos que se han hecho de Sor Juana Inés de la Cruz; la poeta María Enriqueta Camarillo y su esposo el historiador Carlos Pereira; en cuya casa después estuvo la Casa del Estudiante Sinaolense que era de estudiantes politécnicos que “hicieron muchos destrosos, eran muy revolucionario, se adueñaron de la Alameda, hicieron muchos desmanes, hasta que poco a poco fue muriéndose ese grupo y cerraron la casa, ahora está ahí la casa de la Cultura”, contó Arturo Azuela.

Los cines de Santa María la Ribera

La Santa María la Ribera vivida por Azuela también ofrecía una importante educación cinematográfica por medio de cuatro cines, el Majestic en la Alameda, el Rivoli en la calle de Santa María, el Roíz en la calle de San Cosmé y el Ópera, que se desea restaurar.

Para conocer un poco más de Santa María la Ribera, también se puede disfrutar del libro Alameda de Santa María, la historia de tres generaciones. Es un viejito que recuerda al padre y el abuelo, los tres espectros: el abuelo que fundó la colonia, el padre que vivió la revolución y el hijo que vive la época contemporánea.

Categorías: Cultura | Etiquetas: , , , , | 1 comentario

Raíces de Chimalhuacán en esculturas

Las raíces de Chimalhuacán cobraron forma de esculturas gracias a sus talentosos canteros.

Alejandro Castro Jiménez, escultor que reproduce la estatuilla del Premio Ariel, se autodefine como un hombre de raíces fuertes, tan fuertes como la piedra que desde hace 40 años moldea y transforma en arte.

En homenaje a esas raíces creó las piezas que forman parte de la exposición Identidad de un pueblo. Hombres y mujeres de Chimalhuacán que se presentó en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario (CCMB).

Escultura de identidad de un pueblo. Chimalhuacán
Escultura del cantero Alejandro Castro de Chimalhuacán. Foto: Aline Torres

“Yo no expreso con palabras, expreso con esculturas”, manifestó el artista chimalhuaquense, cuya muestra incluye representaciones de personajes propios de Chimalhuacán: canteros que extraen y trabajan el recinto, charros carnavaleros, mujeres y organilleros.

El escultor, quien indicó que la figura humana es uno de sus ejes temáticos, mezcla el recinto, piedra volcánica que se extraen de Chimalhuacán, con cobre para dar forma a sus creaciones.

Mencionó que pese a que la exposición no es una retrospectiva, “sí presenta importantes piezas de mi creación a través de 40 años aunque la mayoría de las piezas las realice en los últimos cuatro años”.

El creador de la virgen de Guadalupe de la Basílica del cerro del Tepeyac

El también creador de la virgen de Guadalupe que se encuentra en la Basílica del cerro del Tepeyac, aprendió el oficio de cantero a los 10 años, cuando la necesidad económica lo llevó a busca empleo, el cual encontró entre los canteros del barrio Xochiaca.

Narró que pese a que su familia ha vivido por poco más de tres siglos en Chimalhuacán, ninguno de sus antepasados se ha dedicado al tallado de la piedra.

“Indagué en la historia de mi familia y llegué a 350 años atrás; descubrí que yo soy el único de mi familia que se dedicó a esto; algunos fueron campesinos, trabajaban en las minas, extrayendo recinto, o tlachiqueros”. En ese sentido se manifestó afortunado.

Categorías: Cultura | Etiquetas: , , , | Deja un comentario

Powered by WordPress.com. Tema: Adventure Journal por Contexture International.

A %d blogueros les gusta esto: